lunes, 7 de mayo de 2012

tercera parte y fin del relato!

No me queda muy claro si Angusto conocía aquel paraje, si había ido más allá pero una vez en el poblado galo debajo de la montaña que se las traía pues llegamos aparcamos, almorzamos algo y empezamos la ascensión hacia el Puente Maldito. Las cuestas eran de lo más empinadas tan empinadas que al alcanzar la cima necesite una aspirina, no un ibuprofeno que según la doctora servía para quitar todos los dolores habidos y por haber del sistema nervioso del ser humano. Llegados al puente lo atravesamos corriendo. Tendría de alto como el puente de la legendaria película. Incluso alguno de nosotros nos tiramos para tomar el sol en aquel puente de 1922. Era de acero no se vayan a pensar que había cuerdas pero como si las hubiera ya que si te ponías a saltar se movía hasta el apuntador. Angusto saco tomas fotográficas del puente desde todos los ángulos habidos y por haber. Yo incluso me plante en el puente y de rodillas imité al legendario Kiko Narváez en su gloriosa pose a lo arquero para pasar a la posteridad tras el éxito cosechado en nuestra aventura. El camino de regreso paso sin pena ni gloria. Yo me adelanté porque quería dejar a la pareja su momento kit-cat y así acaba la aventura después de 7 horas perdidos en el Valle de Salazar con los montes repletos de nieve de fondo imitando las gestas de nuestros montañeros Navarros!!!
Adsense!!!

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